Con la llegada del nuevo jefe, en la empresa de Lina ha empezado a ser común el despido de varios de los trabajadores, por lo que esta ama de casa teme que ella también corra la misma suerte. Por su parte, Carlos en sus primeros días en la libertad se ha alejado de su esposa Gabriela, porque ahora está dedicado a Dios, pero Gabriela teme que el realmente esté interesado en una monja, quien se ha convertido en su confidente.